Por iniciativa de la Organización Mundial de la Salud el 19 de octubre se celebra mundialmente el día internacional de la lucha contra el cáncer de mama con el objetivo de crear conciencia y promover que cada vez más mujeres accedan a controles, diagnósticos y tratamientos oportunos y efectivos.

Según la Asociación española contra el cáncer, en España el cáncer de mama es el tumor más frecuente en las mujeres (SEOM), se estima que el riesgo de padecer la enfermedad a lo largo de la vida es del 12%, 1 de cada 8 mujeres, con una supervivencia a 5 años en torno del 87,8%. La incidencia de cáncer de mama se ha incrementado en los últimos años, probablemente en relación con el aumento poblacional, el envejecimiento de la población (la edad es un factor de riesgo fundamental en el desarrollo del cáncer), el cambio de los hábitos reproductivos de las mujeres, la exposición a factores de riesgo (el aumento de la obesidad y el uso de terapias hormonales) y el sedentarismo. La mortalidad por el contrario está en descenso gracias a los programas que permiten realizar una detección precoz y a las mejoras en los tratamientos de la enfermedad. El cáncer de mama supone hoy en día la primera causa de muerte por cáncer en las mujeres. El cáncer de mama no es una enfermedad exclusiva de mujeres, también puede aparecer en hombres, aunque en un porcentaje muy pequeño.
Son diversos los estudios que estudian la posible relación entre la lactancia materna como factor de protección y la prevención del riesgo de cáncer de mama.
En 2022 se publicó el artículo “Lactancia materna y su rol preventivo en el cáncer de mama” (1) en la revista “Nutrición hospitalaria”, en el que se aúnan diversos estudios publicados hasta la fecha en los que se relaciona la lactancia materna y la prevalencia de cáncer de mama.
En uno de los estudios analizados se encontró un riesgo mayor de padecer cáncer de mama a las mujeres con sobrepeso y obesidad, que no desarrollaban ejercicio alguno. Mientras que la lactancia materna, practicada durante los primeros meses de vida del bebé, se manifestó como un factor protector de padecer esta enfermedad. (2)
En la revisión titulada “Association between breastfeeding, mammographic density, and breast cancer risk” publicada en 2024 basa sus estudios en la relación establecida entre la densidad mamográfica con el cáncer de mama y que ésta está modulada por factores de riesgo establecidos, como los antecedentes reproductivos y hormonales, así como el estilo de vida. Se han encontrado manifestaciones epidemiológicas y biológicas recientes que destacan los beneficios reconocidos de la lactancia materna para reducir el riesgo de cáncer de mama, especialmente en los subtipos agresivos. Aunque esta revisión destaca que la investigación actual que relaciona la asociación entre la densidad mamográfica, la lactancia materna y el cáncer de mama no es suficiente y se necesitan más estudios. Los principales datos que se encontraron durante este estudio fueron basados en los cambios que se producen en las mamas durante el embarazo para la preparación para la lactancia materna, caracterizados por la proliferación del tejido glandular mamario y el desarrollo de los alvéolos mamarios. Durante la lactancia, los alvéolos se llenan de leche, y el destete posterior desencadena la regresión y remodelación de estos tejidos. Cuando no se ofrece la lactancia materna después del parto, o se interrumpe de forma brusca poco después, el tejido mamario experimenta una involución forzada y abrupta. Por el contrario, cuando la lactancia materna se mantiene durante un período prolongado y finaliza de forma progresiva, el tejido mamario se remodela de forma lenta y gradual. El tejido mamario que experimenta una involución abrupta presenta un estroma más denso, una composición de colágeno alterada y mayor inflamación. A partir de estudios epidemiológicos y de biología molecular actuales, esta revisión aclara cómo la lactancia materna influye en la densidad mamográfica e investiga su papel en el desarrollo del cáncer de mama. Esta revisión destaca un factor protector entre la lactancia materna y la reducción del riesgo de cáncer de mama a través de cambios en la densidad mamográfica. Aunque defiende que se requiere más investigación en relación a los efectos de la lactancia materna sobre la densidad mamográfica y el riesgo de cáncer de mama en diversos grupos y abordar los mecanismos moleculares asociaciones. (3)
Bibliografía:
1.Raúl Alberto Aguilera-Eguía, Vanessa Andrea Rodríguez-Pindave, Héctor Fuentes-Barría, Ángel Roco-Videla, Pamela Gómez-Cerro. Breastfeeding and its preventive role in breast cancer. Nutr. Hosp. Vol.39 no.4 Madrid jul./ago. 2022.
2.M.a J. Aguilar Cordero, M. Neri Sánchez, C. A. Padilla López, M. L. Pimentel Ramírez, A. García Rilloy A. M. Sánchez López. Risk factors in the development of breast cancer, State of Mexico. Nutr. Hosp. vol.27 no.5 Madrid sep./oct. 2012
3. Dong-Man Ye, Xiaoru Bai, Shu Xu, Ning Qu, Nannan Zhao, Yang Zheng, Tao Yu, Huijian Wu. Association between breastfeeding, mammographic density, and breast cancer risk: a review. Int Breastfeed J. 2024 Sep 16;19(1):65.
Susana Martín Pachón
Diplomada en Nutrición Humana y Dietética.
Higienista bucodental (col. 282815).
Comisión de alimentación y nutrición del Colegio Profesional de higienistas dentales de Madrid.