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La salud oral en la persona con dependencia

En la última edición de la revista “Cuida tus encías”, el espacio de divulgación dirigido a la población general de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), se aborda este tema, disponible en el siguiente enlace: www.colegiohigienistasmadrid.org/doc/CTE-prevencion-dependencia.pdf

Desde este post, queremos ofrecer información adicional que complemente el contenido del artículo.

La OMS en su Asamblea Mundial de la Salud de Mayo del 2001, aprobó la definitiva “Clasificación internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF)”, donde se contempla la discapacidad como una interacción multidireccional entre el individuo (con una determinada “condición de salud”) y su entorno socioambiental.  Se la define con un término genérico que engloba deficiencias, limitaciones en la actividad y restricciones en la participación. Es un concepto amplio que se aplica por igual a personas con deficiencias físicas, sensoriales o intelectuales y en muchos casos, a una combinación de ellas.

 

La Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, menciona que hay que darles apoyos para la toma de decisiones para que sean los protagonistas de su vida, sin anular a la persona. Esto con respecto a su salud, posiciona tanto a los profesionales de la salud oral como a cuidadores en una situación de deber para garantizarles una boca saludable, lo que exige una formación específica para la proporción de conocimientos y habilidades que potencien el concepto de “cuidados orales preventivos”.

                                     La piedra angular es la

                             higiene oral metódica y eficaz.

Aunque no existen problemas orales exclusivos de las personas con discapacidad, sus circunstancias facilitan que tengan fácilmente complicaciones orales.

La caries y las enfermedades periodontales, junto a su susceptibilidad a infecciones focales de origen oral, suele condicionar la ingesta alimentaria comprometiendo su salud general por su estado nutricional y siendo riesgo añadido para la aparición o agravamiento de patologías respiratorias, cardiovasculares y diabetes.

Las enfermedades orales no tratadas, conllevan la perdida prematura de dientes, en ocasiones acompañada de cuadros de dolor, lo que puede provocar alteraciones conductuales, dificultades en la masticación, deglución y dicción como deterioro estético y empobrecimiento de la autoestima.

Por otra parte, los factores genéticos, las alteraciones del crecimiento y desarrollo, y la acción muscular pueden alterar la erupción, la posición de los dientes, la oclusión o la estructura esquelética, sumándose estos cuadros a los problemas bucales más frecuentes.

 

DISEÑO DE UN PROGRAMA DE HIGIENE ORAL PERSONALIZADO

Es importante identificar el grado de dependencia para valorar el nivel de apoyo que precisa la persona.

  • Grado I. Dependencia moderada: la persona presenta una discapacidad con limitaciones leves o moderadas, pero conserva todas las habilidades para un cuidado autónomo, solo necesita supervisión para ver cuál es la frecuencia y la eficacia con la que realiza el cepillado dental. Para ello el cuidador, debe estar instruido sobre la técnica de cepillado más adecuada, ya que, en ocasiones puede necesitar ser modelo de replicación.
  • Grado II. Dependencia grave: la persona presenta una discapacidad que para ejecutar la técnica de cepillado requiere de ayuda parcial. Es necesaria una vigilancia muy estrecha y ayuda directa para realizar un buen cepillado, lo que exige el adiestramiento del cuidador para su correcta ejecución y el conocimiento de las diferentes opciones de cepillos que permitan un cepillado eficaz y accesible.
  • Grado III. Gran dependencia: la persona con discapacidad necesita ayuda para realizar cualquier procedimiento de higiene oral. La persona no puede asumir ningún tipo de responsabilidad. En este caso, el cuidador, además, debe ser adiestrador en el uso de elementos de ayuda para realizar la higiene oral, cuando no hay colaboración para ello.

 

Higiene de los espacios entre los dientes y la lengua.

Higiene de las mucosas.

  • El cepillado deber ser completado una vez al día, con la higiene interdental (entre dientes), la seda dental es una herramienta indicada cuando los espacios entre los dientes son muy pequeños, pero en ocasiones, es un útil de difícil manejo propio o ajeno. Puede resultar más cómodo el uso de los arcos dentales (flosser), por no precisar el movimiento de los dedos.
  • Si los espacios por tamaño lo admiten, esta recomendado el uso de cepillos interdentales, con su calibrado adecuado, de fácil uso y demostrada eficacia en el control de placa y sangrado.
  • Para espacios pequeño-medianos y como alternativa a la seda, su pueden usar los palillos de silicona (sticks) que son de uso similar a los cepillos interdentales y arrastran placa por la presencia de unas “púas” de uso seguro para las encías,
  • La complementación adicional de la higiene de los espacios interdentales con el irrigador dental, no se descarta si es aceptado por el paciente y no presenta disfagia a líquidos (dificultad para tragar y riesgo de atragantamiento).
  • La lengua se debe higienizar mínimo una vez al día, con el propio cepillo dental o con un rascador lingual, de mejor aceptación.
  • Para pacientes con alteración en los mecanismos de deglución y/o dietas blandas y trituradas, hay que higienizar las mucosas, interior de mejillas y paladar, por la presencia de restos de alimentos. Se pueden utilizar los limpiadores de mucosas médicos o el paso de una gasa, un cepillo ultra-suave o el uso de dediles de silicona.

 

Higiene de las prótesis dentales removibles.

  • Las prótesis deben ser retiradas después de cada comida para su cepillado fuera de boca.
  • Hay que utilizar un cepillo de cerdas duras como son los cepillos específicos para prótesis o en su defecto, un cepillo de uñas.
  • Se deben sujetar con firmeza, sobre una superficie blanda para que en caso de caída, como puede ser sobre una toalla o sobre el lavado con el tapón puesto y algo de agua, no haya riesgo de rotura.
  • Se deben cepillar con agua y jabón neutro. El uso de pastillas antisépticas, aportan acción desinfectante pero no sustituyen el cepillado.
  • Es altamente recomendable dormir sin prótesis, para favorecer el descanso de las mucosas, dejándolas en un vaso con agua fría.

Pautas para la higiene oral asistida.

Es vital que el cuidador conozca la importancia de la higiene oral como medida preventiva y de salud, sea adiestrado para su ejecución y disponga de la motivación necesaria para perpetuar la tarea en el tiempo.

 

Cepillar los dientes de una persona con discapacidad es una

expresión de cuidado y cariño.

  • Realizar higiene de manos y usar guantes desechables.
  • Acceder a la persona por detrás, ligeramente lateralizado, tanto si el paciente está en posición sentada (incluidos usuarios de sillas de ruedas) como tumbado (persona encamada). Este acceso permite el apoyo de la cabeza del paciente para su confort.
  • Retirar las prótesis si procede y realizar su higiene.
  • Ayudarse con los dedos para separar y poder ejecutar el cepillado. Si no hay colaboración o existe riesgo de mordiscos, usar abrebocas. Hay opciones de confección casera, p.ej. amortiguar con gasas y esparadrapo el mango de una cuchara de madera resistente. El abrebocas siempre se coloca en el lado contrario al que se cepilla.
  • Realizar el cepillado de forma metódica, siguiendo un ritmo que nos asegure el cepillado completo.
  • Realizar una vez al día la higiene interdental.
  • Para la higiene lingual, se puede usar una gasa para agarrar y facilitar la extensión de la lengua. No olvidar la higiene de las mucosas.

Dieta, hidratación y hábitos saludables.

  • Proporcionar una dieta variada, rica en frutas, verduras y hortalizas, con un aporte adecuado de proteínas y priorizar los cereales integrales a los refinados.
  • Los alimentos “protectores” para prevenir la caries, son la leche y derivados, especialmente el queso. El consumo de frutas crujientes y vegetales crudos ayudan a la reducción de la presencia de placa. Hay estudios que muestran que los arándonos frescos dificultan la adhesión de las bacterias.
  • Reducir la ingesta de zumos (incluidos los naturales) y otros alimentos azucarados (bebidas carbonatadas, todo tipo de alimentos procesados). En caso de consumo, realizarlo en momento de comida principal que permita el cepillado posterior.
  • Evitar los excitantes y estimulantes como el café, té o cacao, en personas con el hábito de rechinar dientes.
  • Vigilar la adecuada hidratación diaria y en caso de xerostomía, solicitar consejo profesional para el uso de productos que estimulen la producción de saliva. El beber pequeños sorbos continuos o chupar cubitos de hielo es una alternativa eficaz.
  • El uso de caramelos o chicles, sin azúcar y con xilitol, pueden ser de ayuda para el mal sabor de boca para personas con reflujo y/o vómitos frecuentes.
  • Identificar los medicamentos con contenido de azúcar y consultar alternativas con el médico.
  • Eliminar o reducir hábitos nocivos como es el consumo de alcohol y cualquier tipo de tabaco.
  • La recomendación de ir al dentista cada 6 meses permite detectar las patologías en sus estados más iniciales y fáciles de tratar, además de valorar la necesidad de tratamientos preventivos como son: los selladores de fisuras, la aplicación de agentes remineralizantes, el uso de flúor o antisépticos como la clorhexidina, la monitorización de la higiene diaria y su re-instrucción si procede, las limpiezas profesionales, comprobar el estado y ajuste de las prótesis y valorar necesidad de adhesivos que proporcionen estabilidad y sellado, y la prescripción de férulas de descarga para el bruxismo o férulas para la prevención de autolesiones.

 

Referencias:

  • Manual de higiene oral para personas con discapacidad. Pérez Serrano M.E., Limeres Posse J., Fernández Feijoo J.2012.
  • Guía de la salud oral en el adulto mayor. Consejo general de dentistas de España. Fundación Dental Española. 2021.
  • Educación bucodental para personas con discapacidad. Guía de familiares y cuidadores. Rueda García J., Tarragó Gil, R.M. 2016.
  • Guía de la salud oral en la discapacidad. Consejo general de dentistas de España. Fundación Dental Española. SEOME. 2024.
  • Discapacidad-dependencia. Unificación de criterios de valoración y clasificación. Querejeta Gonzalez, M. 2023.
  • Cuidados bucales en pacientes con discapacidad o necesidades especiales. Agencia Valenciana de Salud. Unidad de odontología de atención primaria.
  • Reforma de legislación civil en España para el apoyo a personas con discapacidad. Colegio Profesional de Higienistas dentales.

Sonia Rodríguez

Higienista Dental (col.280009)

Responsable de la Comisión de pacientes con necesidades especiales.

 

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