by

ALIMENTACIÓN Y DIETA EQUILIBRADA TRAS UNA CIRUGÍA ORTOGNÁTICA

Como bien sabemos, la cirugía ortognática es una intervención quirúrgica que se encarga de corregir las alteraciones dento-cráneo-maxilofaciales mediante movimientos óseos maxilares y mandibulares, para lograr el equilibrio perfecto entre todas las características faciales del paciente.

El post-operatorio de este tipo de intervención requiere paciencia por parte del paciente. Sus labios y rostro estarán muy inflamados, posiblemente la sensibilidad de los labios también haya disminuido y requiera tiempo volver a recuperarla. Por ello, también pondremos especial atención en la temperatura de los alimentos que el paciente consuma.

Habitualmente se piensa que tras una cirugía maxilofacial no nos alimentaremos adecuadamente, ya que la cantidad de alimentos que consumamos se alejará bastante de lo que era nuestro día a día ya que en un principio no podemos masticar.

Pues dicho esto, ya adelanto que no es así. Es un error pensar que no recibiremos los nutrientes necesarios, ya que combinando los alimentos correctamente y proporcionándoles una textura adecuada, conseguiremos llegar a la ingesta de nutrientes recomendada.

Es fundamental que el número de tomas sea mayor, pero menor en cuanto a cantidad. Así, evitaremos que el paciente se canse por la delicadeza y el tiempo que requiere alimentarse las primeras semanas, o que se llene demasiado rápido.

 

Antes de nada, es importante recalcar que cada paciente y, según el tipo de intervención, irá progresando más lentamente o con mayor rapidez.

 

Primeros pasos dietéticos

Es importante mantener un aporte adecuado de calorías, para evitar que el paciente se sienta débil o cansado.

La alimentación será líquida, manteniendo una ingesta proteica constante y una hidratación adecuada. Prepararemos licuados como:

  • Caldos de verduras + aceite de oliva (para elevar la ingesta de nutrientes).
  • Cremas de verdura + proteína (pescado, carnes blancas).
  • Zumos de frutas + yogurt y cacao en polvo (también elevará la ingesta de nutrientes).
  • Leche (o leche en polvo adicionada a zumos), bebidas vegetales.
  • Kéfir.
  • También existen complementos nutricionales (batido líquido o en polvo) con base de proteínas y enriquecidos con vitaminas y minerales.

Lo administraremos con ayuda de jeringuillas de boquilla ancha que facilitan el paso de los alimentos. También, directamente de vaso, con ayuda de una pajita. Además, después de licuar los alimentos, conviene colarlos, para así evitar que se cuelen pieles o tropezones.

Como dijimos al principio, hay que tener especial cuidado con la temperatura. Ya que, si el alimento está muy caliente y el labio está insensible, el paciente puede quemarse sin percibirlo.

También es importante no adicionar aliños fuertes o picantes a los batidos, ya que el estómago puede estar sensible por los medicamentos tomados para paliar el dolor.

 

Cambio a dieta semisólida

Cuando la inflamación haya disminuido ligeramente y el paciente se vea capaz de dar un paso más, comenzaremos a introducir alimentos con textura semisólida, con mayor consistencia que los anteriores, pero aún no es momento de tomar alimentos que requieran masticación.

Introduciremos opciones como:

  • Papilla de cereales + cacao en polvo.
  • Quesos cremosos.
  • Compota de manzana.
  • Puré de patatas.
  • Batido de frutas + crema de frutos secos.
  • Puré de legumbre (lentejas, garbanzos) + AOVE (aceite de oliva virgen extra).
  • Pan de molde.
  • Puré de verduras + arroz + proteína (pescado, carne blanca) + AOVE.
  • Helados cremosos.

 

Último paso

Pueden pasar un par de meses hasta que el paciente llega a este momento. Comienza a masticar poco a poco, tal vez lo haga con miedo, pero ya es un paso importante.

Por ello, empezaremos con alimentos suaves tales como verdura hervida o al vapor, pescados blandos, tortilla, gelatina, cereales ablandados en leche (u otra bebida), arroz muy hecho… Así, hasta conseguir una masticación completa como para ingerir alimentos tales como carne.

 

Marina Pericet Carballido

 CFGS Dietética

 

2 comentarios


  1. // Responder

    Es una información muy interesante.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *