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MANEJO DE PACIENTE CON TRASTORNO NEOPLÁSICO. Parte II.

DURANTE EL TRATAMIENTO ONCOLÓGICO

Este protocolo se basa en un enfoque paliativo, tratando infecciones y complicaciones que aparecen por el tratamiento recibido y un enfoque preventivo, que evita o minimiza sus efectos.

  • Continua motivación y adaptación a la evolución de la cavidad oral durante las diferentes fases del tratamiento.
  • Sí se ha tratado la cavidad oral previamente con éxito se realizará control de placa, control de higiene, control periodontal (vía principal de entrada de microrganismos), control radiológico (caso necesario), motivación, control de hábitos e ingesta.
  • Se pueden realizar aplicaciones de Flúor tópico en consulta al 1,23% en cubeta, aplicación de lacas y/o barnices y en domicilio (0,2% semanal o 0,05% diario). También podemos utilizar antisépticos en gel como la CHX 0,20% trimestralmente o en enjuague. Prohibidos los colutorios con excipientes alcohólicos.
  • Evitar tratamientos invasivos de la cavidad oral, excepto sí tenemos una urgencia, en cuyo caso lo más coherente es realizar interconsulta con el oncólogo y sí existe la posibilidad en medio hospitalario; utilizando como principales conceptos: valores hematológicos y antibioterapia de cobertura.
  • Realizar férulas plomadas para evitar daño de la radiación en huesos, dientes, mucosas y glándulas salivares cercanos al tumor. Usadas solo durante la RT.
  • Tratamiento de aftas.

  • Prohibido fumar y beber alcohol.
  • Insistir en dieta no cariogénica y poco irritante. Mantener buena hidratación de la mucosa mediante ingesta de agua (mínimo 1,5 L al día y de los labios. El nutricionista podrá recomendar complementos alimenticios antes, durante o después de la terapia.
  • Prótesis removible mal adaptadas no se utilizarán y las que están correctas solo para la ingesta, evitando posible laceraciones o irritaciones de la mucosa. No colocarlas hasta resolver la mucositis en el caso que aparezca.
  • Tratar infecciones micóticas, viales y bacterianas por su cronificación por la inmunosupresión producida por el tratamiento.

 

Como ayudar con las diferentes alteraciones:

  • Úlceras: ácido fólico sistémico o tópico, insistir en la buena higiene y podemos utilizar CHX 0,20 o 0,12 % 2 veces al día. Evitar enjuagues que irriten y produzcan ardor. Anestésicos tópicos como lidocaína viscosa al 2% teniendo cuidado en zonas muy erosionadas, también podemos usar los geles que forman una película protectora de las terminaciones nerviosas expuestas.
  • Mucositis y úlceras asociadas: bicarbonato sódico en solución templada, anestésicos tópicos en gel para disminuir el dolor, prohibir tabaco, alcohol y alimentos ácidos, especias o dentífricos de acción abrasiva. Dieta blanda y mucho líquido.
  • Hiposialia: sustitutivos salivares, humectantes en dentífrico, caramelos, chicles, colutorios y geles. Alimentos que estimulen la salivación (Ej. quesos duros) o solución salina con bicarbonato.
  • Contraindicados los AINEs que afectan a la adhesión de las plaquetas y dañan la mucosa gástrica, especialmente en trombocitopenia.

 

DESPUÉS DEL TRATAMIENTO ONCOLÓGICO

  • Profilaxis minuciosa y flúor en caso necesario.
  • Tratamientos conservadores necesarios.
  • No realizar extracciones, implantes ni colocar prótesis removibles mal adaptadas hasta después de 1 año, realizando interconsulta con el oncólogo. Sí es necesario con cobertura antibiótica antes y después, según pauta del especialista.
  • Tratar la hiposialia.
  • Sellado de fisuras en niños y adolescentes.
  • Posible pauta de seguimiento:
    • Primer trimestre de forma mensual.
    • Primer año de forma trimestral.
    • Primeros 3 años cada 6 meses.

Para evitar o disminuir la incidencia de estas complicaciones el odontólogo e higienista dental deben ser una pieza clave en el equipo multidisciplinario oncológico y una primera línea en la prevención y defensa. Su participación debe establecerse antes, durante y después del tratamiento oncológico.

 

DATO INTERESANTE: Los primeros fármacos antineoplásicos surgieron a partir de la Segunda Guerra Mundial cuando se observó que el gas mostaza provocaba hipoplasia medular y de los ganglios linfáticos. Desde entonces se han ido incorporando diversos agentes citostáticos cuya acción tiene lugar en diferentes fases del ciclo reproductivo celular.

 

BIBLIOGRAFÍA

1.- Sabater Recolons MM, Rodríguez de Rivera Campillo ME, López López J, Chimenos Küstner E. Manifestaciones orales secundarias al tratamiento oncológico. Pautas de actuación oncológica.

2.- Torrano-D´Thomas A, Navarrete-Alemán JE. La importancia del tratamiento odontológico en pacientes con cáncer. Rev Mex Med Forense. 2020;5(suppl:3):165-168.

3.- Lanza Echeveste DG. Tratamiento odontológico integral del paciente oncológico. Parte I.

4.- Protocolo odontológico para pacientes en tratamiento de radioterapia y quimioterapia. Revista Higienistas Vitis.

5.- Caribé Gomes Fabiana et al. Manejo odontológico de las complicaciones de la radioterapia y quimioterapia en el cáncer oral. Medicina Oral, 2003, vol.8, núm. 3, p.178-187, 2003.

 

 

Mar Romero (Higienista dental Col. 280990 ) y Marta Estevez (Higienista dental Col.280956  ).

Comisión de periodoncia del Colegio Profesional de Higienistas Dentales de Madrid.

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