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Como influye nuestra saliva en nuestros dientes

La saliva tiene un papel fundamental en nuestra salud oral, es un fluido de reacción alcalina producido por nuestras glándulas salivales y es importante por cumplir diferentes funciones:

  • Función digestiva: cuando se mezcla con el alimento inicia la digestión facilitando la deglución.
  • Función lubricante: no solo es importante para la digestión, sino también para articular palabras.
  • Función de cicatrización: ayuda a cicatrizar lesiones de la mucosa más rápidamente.
  • Función reguladora de pH a un ph neutro: la saliva tiene capacidad tampón que hace que el medio ácido se neutraliza para evitar la desmineralización del esmalte.
  • Función protectora: cuenta con unas proteínas que producen una acción antibacteriana.

 

 

Las personas solemos generar entre 1 y 1,5L de saliva diarios y por la noche es cuando más se reduce el flujo salival de ahí que sea tan importante el cepillado de antes de dormir.

Cuando estos niveles de saliva disminuyen podemos llegar a tener xerostomía cuyos síntomas son: Sed constante ,sequedad de boca, cambios en la percepción de sabores, úlceras y fisuras en la mucosa…

A esto tenemos que sumarle que una boca seca es mucho más propensa a la colonización de bacterias por lo que serán pacientes con mas predisposición a padecer caries y enfermedad periodontal.

A nivel del sistema nervioso una falta de salivación lo que hace es que él sistema simpático se active y nos de la orden al cerebro de que estamos en alerta lo que a su vez nos producirá estrés y viceversa una persona con estrés o ansiedad tendrá menos salivación.

Para tratar la xerostomía primero se deben analizar las causas, estas pueden ser por medicación, estrés, depresión, diabetes, dieta desequilibrada con un déficit de frutas y verduras, consumo de tabaco, respiración oral…

Una vez descubierta la causa se procederá a dar unas indicaciones:

  • Explicación de técnica higiene oral para prevenir e indicaciones de dieta alcalina rica en frutas y verduras.
  • Aumento del consumo de agua a 2 litros a lo largo del día en pequeños sorbos intentando a cada sorbo duplicar esa agua mezclándolo con la propia saliva para reforzar la acción antibacteriana.
  • En caso de pacientes con medicación valorar posibilidad de reducción de la dosis con su médico.
  • Llevar un hueso de aceituna en la boca y moverlo por todas las zonas para estimular el flujo salival.
  • Solucionar la respiración oral mediante aparatos funcionales.
  • En casos muy graves se recomendará el uso de sustitutos de saliva.

Susana Cano. Responsable de la Comisión de trabajo de Terapias Alternativas en Ortodoncia.

Higienista dental.

Col. 281032

2 comentarios


  1. // Responder

    Me gusta que nos informes, siempre preocupada por la salud de todos.
    Sigue así hija.


    1. // Responder

      Buenos días Teresa, Gracias por tu comentario.

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